Psiquiatría infantil y juvenil

En la infancia y adolescencia, una detección e intervención a tiempo pueden marcar una gran diferencia en la evolución del desarrollo emocional y conductual.

Se atienden situaciones como:

* Ansiedad y miedos intensos
* Tristeza persistente o síntomas depresivos
* Dificultades de conducta
* Problemas de atención e impulsividad
* Dificultades en las relaciones sociales
* Trastornos del sueño o de la alimentación
* Situaciones de crisis vital o adaptativa
* Trauma
* Trastornos del neurodesarrollo: TDAH, TEA, Tourette, DI, trastornos de conducta, epilepsias o trastornos genéticos

El trabajo con menores incluye siempre la coordinación con la familia y, cuando es necesario, con la escuela u otros profesionales de referencia. Además, la intervención se realiza en estrecha colaboración con el/la psicólogo/a que acompaña al niño o adolescente, asegurando un abordaje compartido y coherente que permita dar respuesta real a sus necesidades.